El compromiso es siempre fundamental en cualquier operación económica. Exista o no un acuerdo escrito y suscrito entre dos partes, resulta imprescindible que estas estén comprometidas con el proyecto en cuestión. Si esta máxima se aplica en las grandes negociaciones, ¿por qué la gestión de la plantilla debería ser diferente? Las empresas que cuentan con empleados comprometidos tienen más posibilidades de éxito. Te explicamos por qué.

Los trabajadores son más productivos

El incremento de las productividad es la primera ventaja del mayor compromiso por parte de los empleados. Si estos sienten que sus carreras profesionales pueden salir reforzadas del éxito de su empresa, su vinculación con esta siempre será superior. Así, los responsables del negocio deberían facilitar la promoción de los mejores profesionales entre otros incentivos por buenos resultados (aumentos salariales, primas, mayor flexibilidad horaria…).

Clientes más satisfechos

Cuando los empleados no se sienten integrados en el proyecto corporativo y se limitan a cumplir sus tareas esenciales para percibir sus sueldos mensuales, el crecimiento de la empresa se verá seriamente limitado. En cambio, cuando estos cuentan con alicientes para implicarse más en su empresa, también ponen mayor énfasis en conservar a los clientes. Un estudio realizado en unos grandes almacenes constató que los consumidores se sentían mejor atendidos por empleados que mostraban un mayor compromiso con la empresa.

Reducción de los errores en la oficina

Las distracciones son más habituales en aquellos espacios en los que los empleados están pensando en lo que harán cuando finalice su jornada laboral. Cuando la plantilla está totalmente comprometida con el proyecto de la compañía, se presta mucha más atención a los pequeños detalles y se cumplen las tareas de manera más eficiente. Esto afecta tanto a los fallos operativos (desatención de algún cliente, olvidos en los pedidos…) como a las brechas en la ciberseguridad.

Caída del absentismo laboral y repunte de la facturación

Son dos variables que guardan una estrecha relación. Las bajas por depresión o las ausencias puntuales del trabajo por motivos personales son menos frecuentes, con lo que el número de horas no trabajadas se reduce notablemente. Como feliz consecuencia de lo anterior, las empresas rinden siempre a su máximo nivel, con lo que la facturación mejora en comparación con la que se daría con empleados menos comprometidos.

No es fácil aumentar el compromiso de tus empleados pero en este blog encontrarás interesantes consejos para conseguirlo.