Apenas se han consumido un par de semanas del presente año y, para muchos emprendedores, todavía es hora de pensar en cómo mejorar sus proyectos en 2019. Más allá de las transformaciones técnicas y operativas, hay una serie de retos que deberían asumirse sea cual sea el modelo de negocio escogido. Al fin y al cabo, una de las claves para alcanzar los objetivos previstos es saber formularlos a tiempo.

Adaptarse a las nuevas tendencias laborales

La manera en que se gestiona el talento en las empresas en el s. XXI poco tiene que ver con las estructuras casi decimonónicas que perduran en buena parte de las compañías. La aparición de figuras como la del freelance o de posibilidades como la del home office obliga a reconsiderar los esquemas laborales preestablecidos. Posiblemente, muchos profesionales prefieran a acogerse a alguna de las modalidades anteriores antes que acudir a diario a una oficina. Para cualquier empresa esto puede suponer un importante recorte de los costes operativos sin mermar las cifras de negocio.

Actualizar el apartado tecnológico

Más que un reto a asumir, se trata de una simple cuestión de supervivencia. Por un lado, los negocios -sean del tamaño que sean- necesitan incorporar las soluciones tecnológicas que demandan los clientes, como las plataformas digitales o los servicios online en general. Por otro, los propios emprendedores han de formarse para entender los nuevos conceptos tecnológicos y mantenerse a la vanguardia de su sector.

Observar problemas sociales

Una de las primeras recomendaciones que se dan en las escuelas de negocios para construir un proyecto empresarial solvente es la de identificar las carencias que se aprecian en el mercado. Una derivada de lo anterior sería la observación de problemas sociales, a los que una nueva empresa podría dar respuesta. Aquí se incluirían tanto la presentación de servicios ahora inexistentes como la actualización y/o mejora de los ya existentes.

Invertir con criterio

Paradójicamente, los emprendedores que disponen de grandes recursos económicos pueden procurarse muchos problemas. En un entorno de creciente incertidumbre tanto a nivel doméstico como global, las inversiones deben meditarse profundamente, reduciendo los riesgos (nunca conviene confundir valentía con temeridad) y salvaguardando en todo momento la estabilidad financiera del negocio.

Los emprendedores deberían aprovechar 2019 para dar un impulso sus proyectos y aquí encontrarán las claves para lograrlo.