La financiación es uno de los principales obstáculos que encuentran los emprendedores a la hora de poner en marcha un proyecto. Las garantías exigidas por las entidades financieras pueden ser inasumibles para parte de los emprendedores, al tiempo que las exigencias de los inversores también pueden resultar excesivas. Si estás pensando en alternativas para financiar tu proyecto, te proponemos algunas ideas para lograrlo.

Pago por adelantado

Es una fórmula tan antigua como efectiva. En determinados tipos de negocios, los clientes tienen que adelantar la totalidad o parte del pago estipulado. De este modo, la empresa empieza a trabajar sin la tesorería vacía y sin haber tenido que solicitar ningún préstamo. Es un formato válido, por ejemplo, para diseñadores, arquitectos, constructores y cualquier otro profesional que trabaje con proyectos a medio o largo plazo.

Stock limitado

Para las empresas que distribuyen productos, es siempre útil disponer de stocks limitados. Con esto se ahorran tener que invertir grandes cantidades de dinero para compra de productos, ya que únicamente tienen series limitadas, cuya venta permite financiar nuevas compras. En muchos casos, el stock se agota antes de que expire el plazo para pagar a los proveedores, por lo que las empresas no han tenido que gastar dinero hasta que lo han ingresado.

Suscripciones

El pago por suscripción es especialmente recomendable para los negocios que prestan servicios regulares (asesoría, medios de comunicación…). Las suscripciones son una fuente regular de ingresos que se inician incluso antes de comenzar la prestación del servicio. Así, la empresa empieza a trabajar con garantías de percibir una cantidad periódica de dinero. No hay que aguardar, por tanto, a la liquidación de un stock o los ajustes contables de final de año. Las compañías van viendo casi en tiempo real la evolución de su tesorería.

Matchmaker

La figura de la matchmaker o casamentera ha disfrutado históricamente de cierto interés por parte de la literatura o el cine. Si llevamos sus funciones a los negocios, podríamos resumirlas en proporcionar a los consumidores un bien o servicio producido o prestado por otra empresa. Dicho de otro modo, nos convertimos en intermediarios en una operación de compraventa. La ventaja de este formato es que no se necesita una gran inversión para empezar a desarrollar la actividad (aunque puede precisarse para expandirse).

Descubre las mejores formas de sacar adelante tu empresa sin endeudarte con los consejos que encontrarás en este blog.