¿Sabías que los gestores de proyectos son algunos de los profesionales mejor remunerados en las empresas? Desde luego, se trata de un dato que bastaría, por sí solo, para persuadirte de las ventajas de desarrollar esta habilidad. Pero claro, quedarse solo con esta idea puede resultar un tanto impreciso. No en vano, un salario elevado conlleva siempre grandes responsabilidades, que en el caso de los gestores de proyectos están relacionadas ni más ni menos que con el éxito o el fracaso de la empresa. En cualquier caso, tu carrera profesional se reforzará si aprendes a gestionar proyectos.

Los gestores de proyectos suelen caracterizarse por su relativa autonomía y por su visión a medio y largo plazo. Es por ello que no todos los profesionales competentes podrían, en un momento dado, asumir las responsabilidades consustanciales a este puesto. Cuando se designa a un gestor de proyectos, los responsables de la empresa le fían la dirección de una iniciativa de gran interés dentro del plan estratégico. El gestor asume así la supervisión de múltiples variables, como los plazos de entrega, el control de los fondos destinados a dicho proyecto o la administración del personal vinculado al mismo.

Es por ello que estos gestores actúan en la práctica como si fueran los máximos responsables de la empresa, reducida ahora a su proyecto (metafóricamente). No pocos gestores que tienen éxito en estos proyectos asumen posteriormente responsabilidades mayores dentro de la estructura de la empresa. Este es uno de los alicientes para especializarse en la gestión de proyectos, dado que esto puede promocionarte notablemente dentro de tu compañía. O, si prefieres verlo así, puede hacerte ganar prestigio en tu sector, con vistas a seguir tu carrera en otras empresas.

La formación necesaria para convertirse en un buen gestor de proyectos se ha especializado considerablemente en los últimos años. Esto tiene toda la lógica del mundo porque no es lo mismo dirigir un proyecto de ingeniería que uno de marketing, por ejemplo. Hay que pensar que en la gestión de proyectos intervienen prácticamente los mismos parámetros que en la dirección de la empresa en general. Difícilmente un profesional que nunca ha dirigido una compañía sabrá cómo abordar debidamente cada una de estas áreas (al menos, en los proyectos más ambiciosos). Formarse es el camino para desenvolverse con éxito en este frente.

Pero ni siquiera cuando uno cuenta ya con cierta experiencia en la gestión de proyectos puede dejar de interesarse por las últimas propuestas formativas para gestores expertos. Siempre queda margen para mejorar, por no hablar de que el interés por seguir aprendiendo habla muy bien de los gestores. En definitiva, sobran los motivos para dar un impulso a tu carrera con la gestión de proyectos.

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