La innovación tecnológica es una constante desde el inicio del proceso de hominización, si bien ha ido experimentado una progresiva aceleración a lo largo de su desarrollo histórico. Actualmente, la gestión empresarial prácticamente es inconcebible sin la asistencia de algún sistema vinculado a las nuevas tecnologías. Esto no siempre ha sido así, razón por la cual resulta interesante echar la vista atrás para ver cómo han ido llegando algunos de los avances más destacados de las últimas décadas. Así entenderemos el presente de las empresas… y anticiparemos el futuro.

Hace apenas veinte años, la simple conexión a Internet todavía se consideraba una apuesta por la innovación tecnológica. Todas las grandes empresas estaban conectadas a la red pero entre las pymes aún existía un porcentaje importante de firmas que no disfrutan de un acceso regular a Internet. Poco a poco, a finales de la década de los noventa e inicios de la siguiente, el número de usuarios activos se disparó, en consonancia con la mayor calidad de las conexiones. Paralelamente, las oficinas se vieron inundadas por disquetes o cajas de discos compactos, necesarios para almacenar toda la información generada. Hasta la afortunada irrupción de las cómodas memorias USB.

Examinado el pasado más inmediato, llega el momento de describir un presente todavía más complejo. Los asfixiantes cables han pasado a mejor vida y la gran mayoría de conexiones a Internet llegan vía Wi-Fi. De igual modo, los grandes ordenadores de sobremesa han cedido mucho protagonismo en las oficinas a los ordenadores portátiles e incluso a los teléfonos móviles. Nuestro día a día llena, además, las conocidas como redes sociales, los mayores foros que ha conocido la historia. Paralelamente, los servicios de muchas empresas pueden contratarse o consumirse cómodamente mediante aplicaciones móviles.

Sin duda, el relato de los últimos años podría llevarnos a pensar que hemos tocado techo en la innovación tecnológica. No obstante, si algo nos ha enseñado cada avance, es que no tardará en desarrollarse el siguiente. En este sentido, el futuro de la tecnología en los negocios puede pasar por el concepto ‘Smart’ y por la interconectividad. Como muestra de ambas tendencias, el Internet de las cosas o IoT (Internet of Things), que permitirá que, en los próximos años, el número de dispositivos interconectados supere los 20.000 millones (según estimaciones de Gartner). Lo comprobaremos.