Cualquier emprendedor que haya tratado de poner en marcha un proyecto empresarial habrá podido constatar la importancia de las relaciones personales en el éxito de su negocio. En este sentido, las relaciones comerciales pueden, y deben, dejarnos muchos más réditos que los meros acuerdos de prestación de servicios. Los mejores profesionales son capaces de extraer muchas cosas positivas de sus relaciones con inversores, clientes, socios o proveedores. Tiempo y dedicación son las claves para explotar al máximo las relaciones comerciales. Pero hay mucho más.

El primer elemento a tener en cuenta es la utilidad de la relación en sí. Con esto no nos referimos a los términos estrictamente económicos sino a aquello que las partes pueden aportarse en otros ámbitos. ¿Tu cliente es un profesional con muchos contactos? ¿Tu proveedor atesora una larga experiencia en el sector? Muéstrate dispuesto a ayudarles en sus asuntos y te asegurarás su respaldo en el futuro. En realidad, se trata de una simple relación de reciprocidad: tú ayudas hoy a quienes podrían ayudarte mañana. Considera también compartir con ellos información que consideres de utilidad para sus negocios.

Y al igual que sucede cuando intentamos consolidar nuestra imagen de marca, debemos mantenernos comunicativamente activos. Y no, esto no va de inundar los buzones de nuestros contactos con mensajes mayormente intrascendentes. Sencillamente, publica entradas interesantes en tus perfiles en las redes sociales, comparte contenido relacionado con tu negocio o publicita tu asistencia a eventos sectoriales. Por otra parte, puedes intentar mantener una relación más estrecha con aquellos profesionales que más pueden beneficiarte. Trata de encontrar motivos para veros con mayor asiduidad o, al menos, para poder conservar una línea de comunicación abierta. Si estos contactos se comunican contigo por su propia iniciativa, estarás en el buen camino.

Por último, y desarrollando más el último aspecto comentado, amplifica tu presencia en las redes sociales y los foros profesionales relacionados con tu actividad. Además de las plataformas más populares (Facebook, Twitter, LinkedIn…), si tu sector cuenta con páginas específicas, no dudes en estar presente en ellas. Sopesa disponer de un blog o similar para presentar tus ideas, proyectos y valoraciones, si crees que podrás dedicarle la atención que merece. La esencia de todo lo anterior es ser visible, de tal manera que nuestras redes de contactos estén siempre al día de nuestros pasos más importantes.