Construir un buen equipo de profesionales es siempre una tarea exigente y dilatada en el tiempo. Sin embargo, las empresas son conscientes de que solo con buenos equipos humanos es posible alcanzar los objetivos previstos y mantenerse en la vanguardia de sus respectivos sectores. Retener este talento es fundamental para no ver truncada una estrategia a largo plazo, de ahí que muchos empresarios se pregunten cómo pueden conseguir que sus mejores profesionales permanezcan en nómina. Por fortuna, hay diferentes vías para lograrlo sin tener que subir continuamente los salarios.

Flexibilidad horaria y en el ámbito de trabajo

Uno de los aspectos más llamativos de la gestión del personal que hacen las grandes tecnológicas norteamericanas (caso de Apple o Google) es la flexibilidad que garantizan a sus empleados. Con esto nos referimos tanto a la posibilidad de que ellos mismos construyan sus horarios de trabajo (con un número mínimo de horas a la semana, se entiende) o que se intercambien horas o jornadas enteras con otros compañeros. Con esta medida, se consigue que los trabajadores puedan compaginar sus obligaciones laborales con la atención a su familia o con cualquier otra actividad.

Reconocimiento

A nuestro juicio, se trata de la mejor forma de retener el talento sin crear un problema en la tesorería de la empresa. No es ningún secreto que los trabajadores que se sienten valorados por sus superiores rinden mejor que el resto. De igual manera, cuando un profesional constata que en su empresa se reconoce su trabajo y se le anima a seguir creciendo en su seno, su vinculación con esta se refuerza considerablemente. No vale con dar por sentado que un buen trabajador tiene que comportarse de manera impecable porque va implícito con el suelo, conviene mostrarle que somos conscientes de su esfuerzo y lo reconocemos.

Promoción y asunción de responsabilidades

Aunque nuestros empleados se sientan valorados y disfruten de buenas condiciones de trabajo, siempre cabe la posibilidad de que deseen dar un paso adelante en sus carreras. Esto no solo es perfectamente lícito sino que nos beneficia a todos. Las empresas no pueden funcionar como cuerpos cerrados en los que no exista movilidad profesional, dado que en este caso estamos invitando a los empleados más ambiciosos a marcharse. Las compañías tienen que premiar los mejores rendimientos laborales con una política de promoción interna. En este sentido, los profesionales más competentes tienen que ir asumiendo poco a poco más y más responsabilidades, siempre en función del tamaño de la compañía.

Lógicamente, si todo lo anterior falla, y las posibilidades económicas de la empresa lo permiten, una revisión salarial al alza puede contribuir a que nuestros empleados no quieran marcharse.

Conviértete en un empresario del s. XXI con las indicaciones que podrás leer en nuestro blog.